A partir del 1 de mayo, American Airlines implementará nuevas restricciones con respecto al uso y almacenamiento de baterías portátiles durante los vuelos. La aerolínea está tomando medidas para garantizar que todos los cargadores de iones de litio permanezcan visibles y accesibles para los pasajeros y la tripulación, con el objetivo de mitigar el creciente riesgo de incendios relacionados con las baterías.
Nuevas restricciones de pasajeros
Según la nueva política, los viajeros deben cumplir con las siguientes reglas:
– Límite de cantidad: A los pasajeros se les permite un máximo de dos bancos de energía cada uno.
– Límite de capacidad: Cada banco de energía no debe exceder los 100 Wh (vatios-hora).
– Requisito de visibilidad: Los bancos de energía deben permanecer “visibles y al alcance” en todo momento. Esto incluye guardarlos en los bolsillos del respaldo de los asientos, en las bandejas o encima de usted. Ya no podrán guardarse en bolsas guardadas en los compartimentos superiores.
– Restricciones de carga: Si bien puedes usar un banco de energía para cargar un teléfono o computadora portátil, está estrictamente prohibido usar enchufes de asientos de avión o puertos USB para recargar el banco de energía.
La ciencia de la seguridad: por qué es importante
El principal factor detrás de estas reglas es el fenómeno de la fuga térmica. Esto ocurre cuando una celda de la batería falla, lo que provoca un aumento rápido y autosostenible de la temperatura que puede provocar un incendio o una explosión.
La dificultad para las tripulaciones de las aerolíneas no es sólo el incendio en sí, sino también su ubicación. Si una batería se enciende dentro de una bolsa guardada en un compartimiento superior, es difícil de detectar y aún más difícil de acceder.
– La limitación de los halones: Si bien los aviones llevan supresores de incendios de halones, estos productos químicos están diseñados para suprimir las llamas, pero a menudo son ineficaces para detener la reacción química interna de la fuga térmica.
– La solución: La forma más eficaz de combatir un incendio de iones de litio es enfriarlo con grandes cantidades de agua, lo que requiere acceso directo al dispositivo.
La urgencia está respaldada por datos: la FAA informó 89 incidentes con baterías relacionados con humo, fuego o calor extremo en 2024, y ese número aumentó a 97 incidentes en 2025.
Una tendencia creciente hacia el rigor
La medida de American Airlines se alinea con la orientación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), aunque sigue siendo un poco más flexible que algunas contrapartes internacionales.
La industria está viendo una divergencia en la forma en que las aerolíneas gestionan este riesgo:
| Aerolínea | Límite del banco de energía | Uso a bordo/Reglas de carga |
|---|---|---|
| American Airlines | 2 por pasajero | Puede cargar dispositivos si están visibles; No se puede recargar el propio banco. |
| Suroeste | 1 por pasajero | Sin recarga a través del asiento eléctrico; debe ser visible. |
| Lufthansa | 2 por pasajero | No se utilizan “bloques de energía”; debe estar en el bolsillo del asiento o en persona. |
| Emiratos | 1 por pasajero | No se permite el uso a bordo. |
| Aerolíneas de Singapur | 2 por pasajero | No se permite el uso ni la recarga a bordo. |
Protocolos de emergencia
Para gestionar estos riesgos, las aerolíneas estadounidenses ahora incorporan equipos especializados, que incluyen bolsas de contención de incendios y guantes resistentes al calor. Si un dispositivo se incendia, los miembros de la tripulación utilizan estas herramientas para aislar el dispositivo y colocarlo en una bolsa de contención de incendios, que luego se almacena en un carro de metal en la cocina hasta que el avión aterriza.
Conclusión
A medida que la tecnología de iones de litio se vuelve más frecuente, las aerolíneas están pasando de la lucha reactiva contra incendios a la prevención proactiva. Al exigir que los bancos de energía permanezcan a la vista, las aerolíneas garantizan que, si falla una batería, la tripulación pueda intervenir antes de que un pequeño mal funcionamiento se convierta en una emergencia durante el vuelo.
