Un incidente reciente que involucró a un Boeing 787-10 de United Airlines acercándose al Aeropuerto Internacional Newark Liberty (EWR) ha puesto de relieve una sorprendente ruptura en el profesionalismo de la cabina y la disciplina de la radio. Lo que comenzó como un enfrentamiento verbal de un capitán de United hacia un controlador de tráfico aéreo terminó con una serie de errores de comunicación por parte de la tripulación de vuelo que pusieron a prueba la paciencia del controlador de torre.
La confrontación en el acercamiento
El 22 de abril de 2026, un vuelo de United que llegaba de Bruselas estaba en su aproximación final a Newark. Cuando el avión pasó por el aeropuerto de Teterboro, el capitán se mostró visiblemente impaciente con el controlador de aproximación de Newark con respecto al momento de las instrucciones de intercepción.
La interacción, capturada en el audio del ATC, reveló una fuerte escalada en el tono desde la cabina:
- La Tensión: Cuando el controlador pidió unos segundos para finalizar el vector, el capitán respondió con sarcasmo, pidiendo el número de teléfono de un gerente.
- La burla: Después de recibir instrucciones de velocidad, el capitán comentó: “Pensé que ¿sabías lo que estás haciendo?”
En la aviación, estos arrebatos son muy irregulares. Los controladores de tránsito aéreo gestionan un espacio aéreo complejo y de alta densidad donde la sincronización es fundamental; en este caso, el controlador probablemente estaba gestionando la separación entre el avión de United y un avión que partía de Teterboro directamente debajo de ellos.
La ironía del fracaso de la “lectura”
La situación dio un giro irónico una vez que el avión aterrizó. En los procedimientos operativos estándar, el piloto que no pilota la aeronave normalmente se encarga de las comunicaciones por radio. Mientras que el capitán había pasado la aproximación criticando la competencia del controlador, la transición a la frecuencia de la torre reveló importantes luchas dentro de la cabina.
Una vez en tierra, el Primer Oficial asumió las tareas de radio, pero tuvo dificultades para realizar “lecturas” básicas y obligatorias: el proceso en el que un piloto repite una instrucción para confirmar que la entendió correctamente.
Por qué son importantes las relecturas: En la aviación, una “relectura” no es una formalidad; es una redundancia de seguridad crítica. Garantiza que el piloto y el controlador estén en sintonía con respecto a los cruces de pistas y los puntos de espera, evitando incursiones en las pistas, uno de los tipos de accidentes terrestres más peligrosos.
La interacción con el controlador de la torre de Newark se convirtió en una agotadora prueba de paciencia:
1. El Primer Oficial no incluyó todos los detalles necesarios en la lectura inicial.
2. El controlador corrigió repetidamente al piloto para asegurarse de que entendiera completamente la instrucción.
3. El piloto respondió con “afirmativo” en lugar de repetir la instrucción específica, una violación importante de la fraseología estándar.
4. Finalmente, se necesitaron nueve transmisiones para que la aeronave pudiera pasar con éxito las instrucciones de rodaje.
Profesionalismo versus fricción
El contraste entre los dos partidos era marcado. Mientras el capitán del United estaba preocupado quejándose de “falta de profesionalismo”, el controlador de la torre demostró una compostura notable. A pesar de haber sido insultado al acercarse y de enfrentarse a comunicaciones repetitivas e incorrectas en tierra, el controlador mantuvo la calma e insistió en el estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad.
Este incidente plantea dudas sobre la gestión de recursos de la cabina (CRM). Ya sea que la irritabilidad del capitán fuera una reacción a la actuación de su copiloto o simplemente un lapso de temperamento, el resultado fue una ruptura en la comunicación disciplinada necesaria para las operaciones de vuelo seguras.
Conclusión
El incidente sirve como recordatorio de que la seguridad aérea eficaz depende de una comunicación precisa y disciplinada desde ambos lados de la radio. Si bien el capitán intentó desafiar la autoridad del controlador, fue la propia incapacidad de la tripulación de vuelo para seguir los protocolos de radio estándar lo que creó la fricción operativa más significativa.
























