Ya no se trata sólo de cerrar la venta. El verdadero juego ha cambiado.
Compre ahora, pague después (BNPL) ha pasado de ser una casilla de verificación a convertirse en un activo estratégico. Para las aerolíneas y las marcas de viajes, se está convirtiendo en una palanca de crecimiento, no sólo en una comodidad. Solíamos verlo como una forma de reducir el abandono del carrito. Ahora se trata de valor de marca. Y ganancias.
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Cómo sobrevivir a la restricción del tráfico de búsqueda por parte de la IA
El director ejecutivo de Booking Holdings, Robbie Nicholson, no lo endulzó. Las descripciones generales de la IA están exprimiendo el SEO.
Aquí está el problema: ninguna empresa de viajes ha encontrado una solución milagrosa. Ni uno.
Los principales modelos de lenguajes grandes (LLM) son la nueva frontera. Pero la visibilidad es un objetivo en movimiento. A medida que estas plataformas evolucionan, la estrategia también debe evolucionar. ¿Prominencia constante? Ese es el santo grial. Y actualmente es difícil de alcanzar.
Cabe preguntarse: ¿Qué sucede cuando la búsqueda desaparece por completo? Las marcas que se adapten temprano serán dueñas de la próxima década de descubrimiento de viajes.
Por qué el éxito suizo es el modelo para la expansión de Lufthansa
El Grupo Lufthansa redobla su apuesta. Roma está recibiendo más atención. Lisboa está en el radar.
Pero encontrar nuevos centros no es la parte difícil. El rendimiento lo es.
El punto de referencia es claro: Swiss International Air Lines.
Mira Zúrich. Es un modelo de eficiencia y rentabilidad. Lufthansa necesita que sus nuevos centros funcionen como lo hace Suiza en Zúrich. No basta con tener los aviones allí. La economía tiene que funcionar.
Si no lo hacen, la expansión se convierte en una pérdida de recursos en lugar de un catalizador del crecimiento. La brecha entre el potencial y el desempeño es donde se cierran o se pierden acuerdos.
Las cadenas hoteleras resisten las tensiones en Irán, pero el cuarto trimestre es la verdadera prueba
Los resultados del segundo trimestre de las grandes cadenas hoteleras se vieron afectados. La guerra de Irán cobraba gran importancia.
Sin embargo, los resultados fueron mejores de lo que se temía.
¿Por qué? Demanda interna. Resiliente. Tenaz. Es poco probable que todavía ceda ante el ruido geopolítico.
Pero no explotes el champán. Nadie va a cancelar esto.
El cuarto trimestre es la verdadera prueba. Es la temporada alta del Golfo. Ahí es donde está el dinero. Y donde los riesgos geopolíticos son mayores. Si la demanda se debilita entonces, el alivio del segundo trimestre parecerá una casualidad.
A los viajes no les importan sus informes financieros.
























