Southwest Airlines ha abandonado oficialmente su política de asientos abiertos que lleva décadas vigente, lo que marca un cambio significativo en la forma en que vuelan millones de pasajeros. A partir del 27 de enero de 2026, todos los vuelos ahora cuentan con asientos asignados, incluida una nueva opción premium con espacio adicional para las piernas. Esta decisión se produce tras años de presión por parte de los inversores y el reconocimiento de que las preferencias de los consumidores han evolucionado.
¿Por qué ahora? El caso empresarial para el cambio
Durante más de 50 años, el proceso de embarque de Southwest por orden de llegada fue una característica definitoria. Sin embargo, el desempeño financiero de la aerolínea se ha quedado rezagado respecto de sus competidores, particularmente en la captación de ingresos de viajeros premium y rutas de mayor distancia. La industria ha avanzado hacia asientos asignados y tarifas auxiliares, y Southwest estaba perdiendo terreno. La compañía afirma que las investigaciones muestran que el 80% de sus clientes y el 86% de los clientes potenciales prefieren asientos asignados, citando los asientos abiertos como la principal razón por la que los pasajeros cambian a otras aerolíneas.
El cambio es parte de un esfuerzo de modernización más amplio, que incluye mejoras planificadas como compartimentos superiores más grandes, electricidad en los asientos y Wi-Fi gratuito para viajeros frecuentes. El director ejecutivo Bob Jordan describió el cambio como “transformacional”, diseñado para mejorar el desempeño financiero y la satisfacción del cliente.
Cómo funciona el nuevo sistema
Southwest ha reconfigurado aviones con tres niveles de asientos:
- Espacio adicional para las piernas: Ubicados en la parte delantera de la cabina y en las filas de salida, estos asientos ofrecen 34 pulgadas de inclinación.
- Preferido: Situado detrás de los asientos con espacio adicional para las piernas y frente a las filas de salida.
- Estándar: Disponible detrás de la fila de salida, con 31 pulgadas de paso (una reducción de 1 pulgada con respecto al estándar anterior).
Las asignaciones de asientos ahora están integradas en el proceso de reserva y los precios varían según la ruta y la demanda. En vuelos más cortos (como de Tampa a Fort Lauderdale), los asientos premium cuestan entre $23 y $41, mientras que los asientos preferenciales cuestan entre $36 y $41 en rutas más largas (de Baltimore a Los Ángeles). La aerolínea también está introduciendo un proceso de embarque de ocho grupos para optimizar el nuevo sistema.
La tendencia más amplia de la industria
La medida de Southwest no es aislada. Las aerolíneas dependen cada vez más de fuentes de ingresos auxiliares, incluidas mejoras de asientos, tarifas de equipaje y otros complementos. La modernización de las opciones de asientos permite a Southwest captar una mayor parte de estos ingresos y, al mismo tiempo, atraer a una gama más amplia de viajeros. Los inversores parecen optimistas, y algunos analistas recientemente mejoraron las acciones de la aerolínea basándose en mejores perspectivas financieras.
Los cambios también reflejan un cambio en las expectativas de los pasajeros. Los consumidores ahora valoran más que nunca la previsibilidad y la comodidad, lo que hace que los asientos asignados sean una necesidad competitiva. Es probable que la adaptación de Southwest sea vista como un ajuste muy esperado, en lugar de un alejamiento radical de su identidad central.
En conclusión, la decisión de Southwest de poner fin a la disponibilidad de asientos es una medida estratégica para mejorar el desempeño financiero y seguir siendo competitivo en un panorama de viajes cambiante. El nuevo sistema tiene como objetivo satisfacer la demanda de asientos asignados por parte de los pasajeros y al mismo tiempo desbloquear nuevas oportunidades de ingresos para la aerolínea.























