La administración Trump ha restablecido el programa Global Entry después de suspenderlo temporalmente debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El servicio se reanudó el miércoles a las 5 a. m., hora del Este, y se reiniciaron las operaciones en los principales aeropuertos, incluidos John F. Kennedy y Newark Liberty International.

Detalles y propósito del programa

Global Entry es un programa de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. que permite a ciudadanos estadounidenses y residentes legales previamente aprobados evitar las líneas aduaneras estándar al reingresar al país. Los participantes pagan una tarifa, se someten a una investigación de antecedentes y reciben privilegios de procesamiento acelerado por hasta cinco años. Este servicio está diseñado para agilizar los viajes internacionales para viajeros frecuentes.

Impacto del cierre y contexto político

La suspensión del programa fue una consecuencia directa del reciente cierre del DHS, derivado de un impasse de financiación entre demócratas y republicanos en el Congreso. La administración culpó a los demócratas por la interrupción, mientras que los legisladores del partido opositor citaron preocupaciones sobre las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una agencia dependiente del DHS.

Específicamente, los demócratas han pedido una mayor supervisión de las operaciones de ICE, incluidas órdenes judiciales de arresto domiciliario, identificación obligatoria de los agentes y la prohibición de cubrirse la cara durante las actividades de aplicación de la ley. Los republicanos se han resistido a estas demandas, argumentando que restringirían indebidamente las capacidades de aplicación de la ley.

Estímulo y reversión previos

Anteriormente, el DHS había promovido activamente Global Entry, e incluso había instado a posibles solicitantes a inscribirse con lemas como: “¿Qué estás esperando?”. La decisión inicial de pausar el programa junto con TSA PreCheck se planteó como una medida para redireccionar al personal para que atienda a la mayoría de los viajeros, pero la administración rápidamente cambió de rumbo con PreCheck y ahora con Global Entry.

La reanudación del programa demuestra la voluntad de la administración de adaptarse a las necesidades operativas sin dejar de estar enredada en una disputa política más amplia sobre la seguridad fronteriza y la política de inmigración.

El estancamiento en la financiación continúa y ninguna de las partes está dispuesta a ceder en demandas clave. Es probable que el restablecimiento de Global Entry tenga como objetivo mitigar la frustración de los viajeros, pero no resuelve los problemas políticos subyacentes que desencadenaron el cierre en primer lugar.