Este artículo relata la experiencia de una mujer que atravesó una agitación personal (la muerte de su hermana y la disolución simultánea de su matrimonio) al emprender una peregrinación física y espiritualmente exigente en el Tíbet. La narrativa entrelaza el dolor personal con el riguroso viaje alrededor del Monte Kailash, un pico sagrado venerado por múltiples religiones.
La autora comienza detallando el repentino colapso de su vida: la abrupta decisión de su marido de divorciarse de ella apenas siete meses después de la muerte de su hermana. Ella describe sus intentos de salvar el matrimonio, reprimiendo sus emociones y adaptándose a una versión nueva y cautelosa de sí misma. Este período se caracteriza por un esfuerzo incansable: enseñar en una nueva universidad, escribir una novela en horas robadas y soportar una distancia emocional de su marido, todo mientras se siente perpetuamente “en libertad condicional”.
El punto de inflexión llega con el vigésimo aniversario de su boda, que ella celebra en el paso de Dolma, en el Tíbet. La ubicación en sí es significativa: a 18,471 pies, el paso es parte de una caminata de 32 millas alrededor del Monte Kailash, un sitio sagrado para el hinduismo, el budismo, el jainismo y el bon. La caminata, conocida como kora, no es simplemente un desafío físico sino un acto profundamente espiritual que se cree que limpia los pecados y nos acerca a la iluminación. Algunos tibetanos completan el viaje postrándose a cada paso, un testimonio de su devoción que puede extender el viaje a tres semanas.
La presencia de la autora en esta elevación sirve como una representación metafórica de su estado emocional: sin aliento pero encontrando una extraña paz en el puro peso físico y espiritual del lugar. La narrativa sugiere que afrontar dificultades extremas, tanto personales como ambientales, puede ofrecer una nueva perspectiva sobre la pérdida y el cambio.
La conclusión queda abierta, reflejando la naturaleza continua del dolor y la transformación. El viaje no se presenta como una solución sino como un medio para perdurar, para encontrar un espacio tranquilo para uno mismo en medio de una profunda agitación.
