La lista anual de 52 destinos recomendados para 2025 de la sección de viajes del New York Times es más que un simple catálogo de lugares: es una colección seleccionada de experiencias, cada una de las cuales ofrece una aventura única. Este año, el enfoque fue más allá de las recomendaciones: escritores y fotógrafos se aventuraron a estos lugares para informar de primera mano por qué se destacan.

Las experiencias inmersivas impulsan las mejores opciones para 2025

Los destinos de la lista no se eligen arbitrariamente; representan lugares que ofrecen algo especial. Por ejemplo, Aix-en-Provence, Francia, se destacó debido a la celebración de Paul Cézanne durante un año. La ciudad dedicó el año 2025 al artista que dejó su huella allí, y el Museo Granet acoge la mayor colección de su obra.

Como señala Bruno Ely, director del museo, “se necesita tiempo para que te guste Cézanne porque es más complejo de lo que crees”.

Esto subraya una tendencia clave: los destinos que se inclinan hacia la profundidad cultural y las experiencias inmersivas están ganando prominencia. En lugar de limitarse a ver lugares de interés, los viajeros buscan un compromiso más profundo.

Más allá del turismo: un cambio hacia la inmersión cultural

Las islas Lofoten en Noruega también pasaron el corte, aunque el artículo se interrumpe abruptamente antes de detallar por qué. Esto pone de relieve una tendencia más amplia: cada vez más, viajar se trata de hacer en lugar de simplemente ver. Los destinos que ofrecen una participación activa en la cultura local, ya sea a través del arte, la gastronomía o paisajes únicos, están atrayendo a viajeros exigentes.

Los ejemplos proporcionados (permanecer en refugios en los Dolomitas italianos o buscar refugio en un izakaya de Osaka durante un aguacero) enfatizan este cambio. Estos no son sólo lugares de vacaciones; son oportunidades para experiencias auténticas y memorables.

La lista de 2025, tal como se presenta, indica que los viajes modernos se tratan menos de marcar puntos de referencia y más de conectarse con lugares en un nivel más profundo. Los destinos que facilitan esto (a través de celebraciones culturales, entornos inmersivos o simplemente el tipo adecuado de aventura bañada por la lluvia) están preparados para prosperar.