Dos aviones comerciales evitaron por poco una colisión en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty el martes por la noche, lo que provocó investigaciones por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). El incidente involucró a un Boeing 737 de Alaska Airlines que llegaba desde Portland, Oregón, y un Boeing 777 de FedEx que llegaba desde Memphis.
Estrecha proximidad en pistas que se cruzan
Aproximadamente a las 8:15 p. m., el control de tráfico aéreo ordenó al piloto de Alaska Airlines que abortara el aterrizaje. Esta decisión se tomó cuando el avión de carga de FedEx ya había recibido autorización para su aproximación final a una pista de intersección. Los datos preliminares de Flightradar24 sugieren que el avión de Alaska Airlines superó al avión de FedEx por sólo 300 a 325 pies verticalmente, un margen peligrosamente pequeño.
Procedimientos estándar, momento crítico
Ambas aerolíneas emitieron declaraciones tras el incidente. Alaska Airlines enfatizó que sus pilotos están ampliamente capacitados para ejecutar “vuelos” cuando se lo ordena el control de tráfico aéreo. La FAA caracteriza esta maniobra como un procedimiento de seguridad estándar, que permite a los pilotos volver a intentar un aterrizaje de forma segura. FedEx confirmó que su tripulación aterrizó sin incidentes tras seguir las instrucciones de tráfico aéreo.
Preocupaciones recurrentes en el aeropuerto de Newark
Este casi accidente sigue a un incidente similar en Newark apenas dos semanas antes, en el que un avión de Singapore Airlines chocó contra la cola de un avión de Spirit Airlines mientras rodaba. La estrecha sucesión de estos eventos genera preocupación sobre posibles vulnerabilidades en la gestión del tráfico aéreo en el concurrido aeropuerto. Newark es uno de los espacios aéreos más congestionados de los Estados Unidos y estos incidentes resaltan la vigilancia constante necesaria para mantener la seguridad.
Las investigaciones de la FAA y la NTSB determinarán si errores de procedimiento, mal funcionamiento del equipo o factores humanos contribuyeron al incidente. Hasta entonces, el evento sirve como un claro recordatorio del papel fundamental que desempeña el control del tráfico aéreo en la prevención de desastres.
Es probable que las investigaciones revisen los registros de comunicaciones, los datos de radar y la toma de decisiones de los pilotos para comprender con precisión cómo se desarrolló la situación y prevenir sucesos futuros.
