La nueva clase ejecutiva Allegris de Lufthansa está en los titulares por razones equivocadas. Si bien la aerolínea se jacta de ofrecer opciones sin precedentes para sus pasajeros, el último lanzamiento de su producto ha sido ampliamente criticado como un desastre. Más allá de los problemas generales, la disposición de los asientos crea una experiencia excepcionalmente frustrante para las familias, con reglas innecesariamente complejas y una grave falta de opciones de asientos adecuadas.
La ilusión de la elección
Lufthansa comercializa agresivamente Allegris como una experiencia revolucionaria en clase ejecutiva, destacando cinco tipos distintos de asientos diseñados para las diversas preferencias de los viajeros. La aerolínea afirma que esta “elección” la distingue. Sin embargo, esta supuesta libertad se desmorona cuando se trata de parejas o familias; A pesar de su distribución escalonada, la cabina ofrece sorprendentemente pocos asientos con capacidad para quienes viajan juntos. Los asientos junto a la ventana son exclusivamente individuales y la sección central alterna entre uno y dos asientos; con los pares tan espaciados que no son ideales para acompañantes.
La única opción potencialmente viable para las familias son las suites premium de clase ejecutiva, pero tienen un costo adicional significativo. Lufthansa enfatiza la elección, pero ofrece un producto que sobresale para quienes viajan solos y están dispuestos a pagar más, dejando a las familias con opciones limitadas.
Restricciones absurdas de asientos familiares
Documentación reciente reveló que Lufthansa ha implementado reglas específicas para asientos familiares en la clase ejecutiva Allegris. La aerolínea limita explícitamente a los adultos a viajar con un máximo de dos niños de entre 2 y 11 años. Esta es una restricción peculiar, ya que la mayoría de las aerolíneas no limitan la cantidad de niños que un adulto puede acompañar, especialmente cuando cada niño requiere su propio asiento.
La situación se agrava aún más con un cuadro detallado que dicta qué asientos deben asignarse cuando un adulto vuela con uno o dos niños. Si bien Lufthansa no aplica cargos por reserva de asientos para niños (excepto en las suites Business Class), es poco probable que los asientos asignados estén juntos, simplemente “menos separados” que otras combinaciones.
El resultado final
La clase ejecutiva Allegris de Lufthansa es un ejemplo de ingeniería excesiva en su peor expresión. La situación de los asientos familiares es un claro ejemplo de ello: los únicos asientos realmente adecuados para parejas y familias son las suites más caras. Las reglas restrictivas y las limitaciones de asientos de la aerolínea demuestran un extraño desprecio por los viajeros que buscan una experiencia cómoda con sus seres queridos.
El nuevo producto puede ofrecer opciones, pero es una opción que favorece en gran medida a quienes viajan solos y que están dispuestos a pagar más, dejando a las familias con una experiencia innecesariamente compleja y frustrante.
























