Cadena hotelera acusada de bloquear a los agentes de inmigración

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) ha acusado públicamente a los hoteles Hilton de negar deliberadamente servicio a agentes de inmigración en Minneapolis, Minnesota. El incidente, que el DHS describió como una “campaña coordinada”, involucró al Hampton Inn Lakeville Minneapolis rechazar reservas hechas por agentes federales utilizando direcciones de correo electrónico oficiales del gobierno y solicitar tarifas con descuento.

Las acusaciones

Según el DHS, el hotel canceló explícitamente las reservas de los agentes involucrados en el control de inmigración. Se compartió una captura de pantalla de un correo electrónico que muestra la propiedad indicando que no aceptaría agentes de inmigración. Los funcionarios del DHS enmarcaron la acción como un intento deliberado de obstruir los esfuerzos federales de aplicación de la ley y socavar las leyes de inmigración estadounidenses.

El momento de este incidente es notable. A principios de diciembre, el expresidente Trump hizo comentarios muy cargados contra los inmigrantes somalíes, calificándolos de “basura” y abogando por su deportación. Minnesota tiene una de las comunidades somalíes más grandes de Estados Unidos.

Respuesta de Hilton

Hilton reconoció que el Hampton Inn Lakeville es de propiedad independiente y está operado bajo su marca. En un comunicado enviado por correo electrónico, un portavoz dijo que las supuestas acciones no se alinean con los valores de la empresa y que se está llevando a cabo una investigación.

“No discriminamos a ninguna persona o agencia y pedimos disculpas a los afectados”.

Contexto: tensiones crecientes

La acusación del DHS se produce en medio de una creciente resistencia a una mayor aplicación de la ley de inmigración en Minnesota. Los activistas locales por los derechos de los inmigrantes han tratado activamente de perturbar las operaciones protestando frente a los hoteles donde creen que se alojan los agentes, haciendo que su presencia no sea bienvenida.

Esta situación refleja una tendencia más amplia de creciente fricción entre las autoridades federales de inmigración y las comunidades donde se intensifica la aplicación de la ley. El incidente del hotel plantea dudas sobre hasta qué punto las empresas privadas cumplirán con las solicitudes federales, particularmente en áreas con una fuerte oposición local a las políticas de inmigración.

El incidente pone de relieve cómo las tensiones políticas y sociales pueden extenderse a las interacciones comerciales cotidianas, complicando las operaciones de aplicación de la ley y planteando cuestiones legales y éticas para las empresas.