Una severa tormenta invernal, denominada Hernando, ha paralizado casi por completo los viajes aéreos en el noreste de Estados Unidos. Hasta el lunes por la tarde, más de 10.300 vuelos han sido cancelados desde el domingo, lo que ha afectado a decenas de miles de pasajeros. Se espera que las interrupciones continúen durante al menos un día más.
Cancelaciones generalizadas
La tormenta, que provocó advertencias de ventisca desde Delaware hasta Nueva Inglaterra, obligó a las aerolíneas a cancelar vuelos de forma preventiva. Los datos de FlightAware muestran que más de 5.600 vuelos estadounidenses fueron cancelados solo el lunes, luego de 3.440 cancelaciones el domingo a medida que la tormenta se fortaleció. Las aerolíneas ya se están preparando para nuevas interrupciones, con 1.850 vuelos cancelados el martes y 43 el miércoles.
Los aeropuertos más afectados incluyen JFK, LaGuardia (LGA) y Newark (EWR) de Nueva York, así como Boston Logan (BOS). Filadelfia (PHL) vio canceladas más del 80% de las salidas, mientras que Washington Reagan National (DCA) canceló más del 40%. Los aeropuertos más pequeños en todo el Atlántico Medio y el Noreste también experimentaron importantes cierres.
Exenciones y flexibilidad de aerolíneas
Para mitigar el caos, las principales aerolíneas han activado exenciones climáticas que permiten a los pasajeros cambiar o reprogramar vuelos sin tarifas estándar. Estas políticas varían según la aerolínea, con detalles disponibles en el sitio web de cada aerolínea:
- Aerolíneas de Alaska
- Aire leal
- Aerolíneas Americanas
- Líneas aéreas delta
- Aerolíneas Fronterizas
- JetBlue Airways
- Aerolíneas del suroeste
- Spirit Airlines
- Aerolíneas Unidas
Los viajeros deben consultar directamente con su aerolínea para obtener detalles específicos de la exención.
Por qué esto es importante
Estas cancelaciones masivas no se deben solo a inconvenientes; resaltan la vulnerabilidad de los viajes aéreos a fenómenos climáticos extremos. La creciente frecuencia de este tipo de tormentas plantea dudas sobre la resiliencia de la infraestructura y la necesidad de planes de contingencia más sólidos. Si bien las exenciones ayudan, los pasajeros varados aún enfrentan retrasos, conexiones perdidas y posibles pérdidas financieras.
La disrupción subraya la interconexión de los sistemas de viajes modernos. Una sola tormenta importante puede afectar a toda la red y provocar un caos generalizado y un impacto económico.
Se espera que la situación mejore gradualmente durante el martes y miércoles, pero los viajeros deben seguir siguiendo de cerca las actualizaciones del estado de los vuelos.























