Un incidente reciente en el Aeropuerto Internacional de San Francisco (SFO) casi resultó en una colisión cuando el control de tráfico aéreo (ATC) autorizó a dos aviones de United Airlines a despegar en pistas paralelas al mismo tiempo. Si bien la situación finalmente se resolvió sin incidentes, resalta vulnerabilidades críticas en los procedimientos operativos estándar y el potencial de error humano en entornos de alta presión.
La secuencia de eventos
El incidente involucró a un Boeing 777 y un Boeing 737 que despegaron de las pistas 1L y 1R, respectivamente. Los procedimientos de salida estándar de SFO implican que los aviones giren a la izquierda desde 1L y a la derecha desde 1R para lograr la separación en el aire. Sin embargo, el 777, que necesitaba la pista 1R más larga debido a su tamaño, recibió autorización para despegar mientras que el 737 ya estaba posicionado en la 1L, listo para despegar. Según se informa, el controlador ATC emitió ambas autorizaciones en rápida sucesión, creando una situación en la que los dos aviones fueron autorizados a rodar simultáneamente.
Factores contribuyentes: una cadena de errores
El incidente no fue el resultado de un solo error sino de una confluencia de factores:
- Uso de la pista: El 777 requirió la pista 1R más larga, lo que alteró el patrón de salida típico.
- Condiciones nocturnas: La oscuridad reducía la visibilidad, lo que dificultaba que el controlador confirmara visualmente las posiciones de las aeronaves.
- Fatiga del controlador/sesgo de confirmación: El controlador, trabajando fuera de las horas pico, puede haber estado fatigado o haber identificado erróneamente los aviones debido al ligero desplazamiento de las pistas y luces de baliza similares. Esto llevó a emitir dos autorizaciones sin registrar plenamente el posible conflicto.
- Familiaridad con el procedimiento de salida: Es posible que el controlador haya omitido asumir una salida de giro a la derecha para el 777, pasando por alto el hecho de que estaba autorizado a girar a la izquierda.
Márgenes de seguridad evitaron desastres
A pesar del error, varias medidas de seguridad impidieron una colisión:
- Conciencia del piloto: La tripulación del 737 pudo confirmar visualmente la trayectoria y maniobra del 777 para evitar conflictos.
- Diferencias en la velocidad de ascenso: La velocidad de ascenso más lenta del 777 en relación con el 737 redujo la probabilidad de una colisión en el aire.
- Intervención del TCAS: El Sistema para evitar colisiones de tráfico (TCAS) habría emitido alertas si la situación se deteriorara aún más.
Recomendaciones y problemas sistémicos
Este incidente subraya la necesidad de mejorar los procedimientos ATC. Una posible solución es la confirmación verbal obligatoria de las posiciones de salida, como “United 2621, RNAV SSTIK, Pista 1R, Autorizada para despegar”. Esto le daría a la tripulación la oportunidad de reconocer rutas conflictivas y cuestionar la autorización.
El casi accidente pone de relieve el problema más amplio de la confiabilidad humana en la aviación, donde la fatiga, la distracción y la familiaridad con los procedimientos pueden comprometer la seguridad. Mantener el estado de alerta y preparación entre los pilotos y controladores es primordial, especialmente cuando ocurren desviaciones de las operaciones normales.
El incidente sirve como un crudo recordatorio de que incluso en una industria altamente regulada, la vigilancia y el refuerzo de los procedimientos son esenciales para evitar errores catastróficos. La seguridad de la aviación no está garantizada solo por la tecnología; depende de la continua diligencia humana.
